Otro invento argentino: Cristian Valls creó el exoesqueleto NA en simetría con la evolución humana
El diseño del NA helmet (Casco Nación Argentina) no fue un producto del azar, sino el resultado de una de las convergencias más brillantes entre la ingeniería aeronáutica y la neurocirugía. En este año 2026, al cumplirse el 70º aniversario de su invención, la obra de Cristian Valls se erige como un tratado de ingeniería biomimética que replica la arquitectura de protección que la naturaleza perfeccionó en el cuerpo humano durante millones de años.

Un NA helmets en la máquina de ensayos
La Dinámica del Trauma: El Cerebro ante el Impacto
Para comprender la genialidad de Cristian Valls, es necesario analizar la mecánica de un accidente de alta velocidad. El cerebro no es una masa sólida y fija; es un órgano de consistencia similar a la gelatina, sumergido en líquido cefalorraquídeo. Ante un impacto, se producen dos fenómenos letales que el NA helmet fue diseñado para mitigar.
El Efecto Golpe-Contragolpe: Cuando la cabeza se detiene bruscamente, el cerebro continúa moviéndose por inercia, impactando contra la pared interna del cráneo (golpe) y luego rebotando hacia el lado opuesto (contragolpe). Esto genera contusiones hemorrágicas y daños en las capas corticales.

Cizallamiento de Arterias y Axones: Durante las aceleraciones rotacionales, las diferentes capas del cerebro se desplazan a distintas velocidades. Esto produce un estiramiento y ruptura de los vasos sanguíneos (arterias y venas puente) y de las conexiones neuronales (axones), lo que médicamente se conoce como Daño Axonal Difuso.

El Control del «Jerk» y la Cavitación de Fluidos
El intercambio científico en la Comisión de la Calle Pasco (fines de los 60 y principios de los 70) entre Cristian Valls y el Dr. Julio Hokama —del equipo de investigaciones del Dr. Raúl Mattera— fue pionero en tratar el fenómeno del «jerk» (la derivada de la aceleración respecto al tiempo).
Basándose en los estudios del Comodoro Raúl Puga, identificaron que un cambio extremadamente brusco en la velocidad provoca la cavitación de fluidos endocraneales. En este proceso, se generan microburbujas de vacío en el líquido cefalorraquídeo que, al colapsar milisegundos después, emiten ondas de choque locales que bombardean y destruyen el tejido nervioso y las paredes vasculares. El NA helmet fue el primer implemento de seguridad diseñado para «suavizar» la curva de aceleración, impidiendo que el fluido entre en fase de cavitación.

El Principio de la Absorción Escalonada: El Casco como Exoesqueleto
El NA helmet replica la gestión de energía de la caja craneal mediante un sistema de dos etapas.
La Calota (Carcasa Exterior): Emula la tabla externa del hueso craneal. Su función es distribuir la fuerza y consumir energía cinética al transformarla en trabajo mecánico (deformación controlada), evitando que el impacto se concentre en un solo punto. El exterior duro puede fracturarse consumiendo parte de esa energía.
La Celda de Amortiguación Multiplaca: Esta invención de Valls actúa como el equivalente tecnológico del diploe (el hueso esponjoso entre las dos capas duras del cráneo). Es el pulmón del casco, encargado de absorber el remanente de energía y extender el tiempo de desaceleración.

La Red de Contención: La Simetría con las Meninges
El diseño interno de Valls es donde la ingeniería alcanza su mayor nivel científico al imitar a las meninges.
El Arnés Flotante (Duramadre Mecánica): Compuesto por el tafilete, cintas de suspensión y disco cenital, mantiene la cabeza en una suspensión dinámica. Al igual que la duramadre sujeta el cerebro dentro del cráneo, este arnés evita que la cabeza impacte contra la estructura rígida del casco.
Sistema de Retención y Almohadillas (Piamadre Mecánica): La piamadre biológica se interna en las anfractuosidades del cerebelo para evitar su desplazamiento brusco. Las almohadillas y el sistema de sujeción del NA helmet cumplen esta función de «red de contención», estabilizando la masa craneal y mitigando las fuerzas de cizallamiento que rompen arterias y vasos.

Un Legado de Versatilidad: Del Aire a Malvinas
Basado en su experiencia como paracaidista deportivo, Valls validó sus diseños en el INTI bajo la Norma IRAM 3621/62. Su vocación por salvar vidas lo llevó a crear modelos para:
Aviación y Seguridad: Pilotos de caza, helicópteros, fuerzas especiales y tripulaciones de KC-130 Hércules.
Montaña y Espeleología: Versiones adaptadas para resistir impactos verticales y caídas de rocas.
Defensa de la Patria: En 1982, desarrolló un casco balístico para los soldados en Malvinas. La excelencia de este diseño fue reconocida décadas después, cuando estas unidades aparecieron en remates de rezago militar (surplus) en Inglaterra, valoradas por expertos internacionales por su avanzada ingeniería de protección.

Conclusión: 70 Años de Ingeniería para la Vida
Hoy, al celebrar siete décadas de esta invención (1956-2026), queda claro que Cristian Valls no solo fabricó cascos; diseñó sistemas de supervivencia intervinculados. Su obra sigue siendo la máxima expresión de la ingeniería argentina: aquella que utiliza la sabiduría de la evolución humana para proteger la vida frente a las fuerzas más violentas de la física.
